El Movimiento Evita desarrolla Espacios de Primera Infancia en más de 50 Municipios de la provincia
CANDELARIA. Desde el Estado Nacional se prioriza el acceso a los derechos de las infancias en todo el país mediante una inversión sostenida en los Espacios de Primera Infancia (EPI), que reciben a chicos de entre 45 días y 4 años, con el objetivo de brindarles cuidados, alimentación, estimularlos y atención de salud.
En la Argentina hay más de 21.000 niños y niñas de esa franja etaria que están en situación de vulnerabilidad social, y acceden a contención y educación a través de los EPI.
Sólo durante el 2020, el Plan Nacional de Primera Infancia, de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, que depende del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, impulsó más de 400 proyectos para remodelación, ampliación y mejoras edilicias de los EPI. En Misiones hay una proyección para que en un período de los próximos dos años se lleguen a los 200. Existen 80 y 25 esperan ser inaugurados.
El Movimiento Evita desarrolla en más de 50 Municipios estos Espacios de Primera Infancia, algunos solventados por Nación, y otros autogestionados; pero en todos se promueven y fortalecen la educación, el cuidado y abordaje integral de las niñas y niños.
Trabajan en Posadas, Santa Ana, San Ignacio, Candelaria, Roca, Andresito, Bonpland, Puerto Leoni, Hipólito Irigoyen, Apóstoles, Azara, Mártires, Campo Viera y Oberá, entre otras localidades, y en algunas funciona más de un espacio coordinado por el movimiento popular.
Propiciar espacios de enseñanza y aprendizaje
Hace unas semanas visitó uno de los EPI organizado por el Evita que funciona en Candelaria, el responsable del Plan Nacional de Primera Infancia en Misiones, Rubén Araujo Blanco y su equipo, acompañado por el diputado Martín Sereno, del Bloque Legislativo, Tierra, Techo y Trabajo, y entregó juegos didácticos para las actividades de los niños y niñas.
El grupo fue recibido por la coordinadora de la organización en Candelaria, Liliana Benítez, que desarrolla con su grupo un EPI en el barrio Paso Viejo de esa localidad. En él garantizan a los niños y niñas menores de 5 años, un lugar de contención, cuidados y aprendizaje.
"En nuestro barrio contamos con núcleos productivos donde trabajan más de cien familias en talleres textiles, huertas, carpintería, construcción y artesanías. La mayoría son mujeres jefas de hogar que carecen de recursos para pagar una guardería y muchas de ellas van a trabajar con sus hijos e hijas, lo que se vuelve complicado a la hora de realizar las actividades", indicó la referente del Evita.
A partir de la construcción del EPI, los y las trabajadoras de los núcleos productivos cuentan con un lugar donde las madres pueden dejar tranquilas a sus chicos. Por eso es muy importante que existan estos ámbitos de cuidados para primeras infancias en los barrios populares.