El Soberbio hace historia y el MAU consigue la matrícula N.º 1 de matadero formal
Se trata de un logro histórico impulsado por una organización que nuclea a más de 75 productores y que abre una nueva etapa para el desarrollo del Alto Uruguay, con impacto directo en la economía local, el empleo y la seguridad alimentaria.
La obtención de esta matrícula consolida la apertura formal, regularizada e institucional del MAU, un proceso que no sólo habilita el funcionamiento bajo determinadas normas, sino que establece un antes y un después en la trazabilidad y el control sanitario de los alimentos cárnicos vacunos, que consumen las familias de toda la región. Lo que antes estaba limitado por la informalidad y la falta de infraestructura adecuada, hoy comienza a transformarse en una solución concreta construida desde el territorio.
El MAU, ubicado en Colonia Sarandí, y presidido por Nelson "Coco" Simón está constituido por más de 75 socios y una solvente comisión. "Nuestra cooperativa es la número uno de El Soberbio, al principio no teníamos nada, pero no aflojamos y tuvieron que pasar muchos años de trabajo incansable hasta que fue reconocido formalmente. Esta habilitación es consecuencia de la lucha, y también por la decisión política del Imac (Instituto de Macroeconomía Circular), y de la provincia que nos dio un crédito para hacer la sala de afluentes", señaló el titular del MAU, durante una jornada del Programa "Misiones Produce" que mantuvieron las familias trabajadoras en el Paraje Pacífico con el dirigente territorial Martín Sereno, y referentes institucionales.
En la misma sintonía, el referente Walter Kesterke destacó la conquista histórica que significa la habilitación después de muchos años para alcanzar este sueño y obtener los papeles.
"Compartimos la alegría teniendo en claro que éste no es el logro de una persona; acá no se pone en valor el trabajo y el esfuerzo individual, sino el de la comunidad y la organización que comenzó cuando un grupo de 73 productores se juntaron, y pelearon juntos detrás de un mismo objetivo", remarcó.
Recordó que el MAU tuvo respuesta cuando pidió el cese de facultades; el acompañamiento del Imac y el crédito para avanzar. "Festejamos que desde el Estado hayan tomado la decisión política de ayudar al trabajo colectivo de familias productoras, y no de un individuo porque nosotros conformamos una comunidad", enfatizó Walter.
, presidente del Matadero del Alto Uruguay (MAU).