En colonia Alegría la producción de frutillas es una manera de resistir la crisis
Con su trabajo, ella, como otras familias agricultoras, da certezas que con la producción de alimentos otro camino es posible para hacerle frente a la crisis, mientras el modelo económico empuja a la concentración, al abandono de la chacra, y a la dependencia de alimentos que llegan de afuera.
Semanas atrás, Isabel recibió al dirigente Martín Sereno, quien en su habitual recorrida territorial, se hizo eco del pedido de insumos de esta trabajadora preocupada porque la tormenta había destruído la cobertura de sus invernaderos. Grande fue su alegría cuando a los pocos días a través del IMaC recibió los rollos de plásticos para repararlos.
"Creo que la historia laboral de Isabel no se mide en la cantidad de kilos que produce, sino en la capacidad de sostenerse, adaptarse y transformar su realidad en un contexto cada vez más adverso, para quienes producen a pequeña escala", señaló Sereno.
Consideró que detrás de cada frutilla que crece hay mucho más que una cosecha. "En esas frutas hay horas de trabajo silencioso, decisiones cuidadas y un conocimiento construido con años de experiencia, con planificación, esfuerzo y una forma de producir que no especula, sino que construye desde la tierra", manifestó.
Para el dirigente, la chacra de esta productora no responde a la lógica de descarte ya que todo se aprovecha y se transforma. Y a la producción primaria se le suma valor agregado con mermeladas, almíbar, productos elaborados que permiten conseguir ingresos, reinvertir y generar estabilidad.
"Es un trabajo multiplicado frente a un sistema que muchas veces empuja en sentido contrario. Sabemos que son muchísimos los que padecen el ajuste y achique, y ante esa realidad; Isabel junto a su familia resisten en su chacra con más trabajo, esfuerzo y creatividad para seguir produciendo. Acá no sobra nadie, lo que falta es mayor acompañamiento para quienes realmente producen alimentos”, expresó Sereno.