Familias del barrio El Cruce de Santa Ana reclaman al municipio agua, luz y caminos
En el barrio de El Cruce de Santa Anta, ubicado en los bordes de la ruta 12, distante a 300 metros del puente que habilita la rotonda, las familias -al no haber colectora- para llegar a la zona urbana deben recorrer más de siete kilómetros.
En diciembre del 2021 presentaron notas con el pedido al intendente de entonces, Pablo Castro (FR) y al jefe de la Delegación de Vialidad de Santa Ana, pero no tuvieron buenas noticias; lamentablemente porque el puente es muy necesario para conectar con la artería principal y salir del barrio directamente al cruce de Santa Ana sin tener que ir hasta Loreto.
Los vecinos, que conforman más de 30 familias, carecen de agua, luz y además de caminos en condiciones de transitar para poder vivir y trabajar con normalidad.
Una de ellas es Antonia Aguirre, con un emprendimiento laboral que sostenerlo cada vez se le complica más por la falta de servicios básicos. Ella, desde hace siete años, junto a otros vecinos, reclama ante las autoridades municipales anteriores y actuales; pero no obtuvieron respuestas.
Tan de larga data viene el problema que la comisión barrial ya en octubre del 2021 solicitó el tendido eléctrico, mediante una nota al jefe de Distrito de Energía de Misiones, luego recibieron un presupuesto de la empresa, de 5 millones de pesos para comprar los materiales y poder realizar la conexión del tendido eléctrico; pero las familias no podían pagar ese monto.
"No pedimos un favor, son nuestros derechos"
Antonia recordó que hace unos meses le plantearon lo que califican como "un drama", a la intendenta Mabel Pezoa (FR), "pero no se hace cargo de nuestras necesidades. Nos falta agua potable, luz en las casas, además de alumbrado público y caminos en condiciones. Y sabemos que lo que pedimos nos corresponde por derecho", afirmó la mujer.
El grupo de vecinos, compartió en un encuentro con el dirigente Martín Sereno (Partido Tierra, Techo y Trabajo) las problemáticas que les preocupan, sin que logren que las resuelva ni el Estado municipal ni provincial.
"Llevamos mucho tiempo pidiendo ayuda, pero no como un favor, sino sabiendo que es parte de las obligaciones de los gobernantes. Mientras, nos vamos arreglando, hicimos un pozo artesanal para obtener agua para las cosas básicas; pero por ejemplo para la huerta y los animales que quisimos criar ya no alcanza. Hace un tiempo nos juntamos entre varias familias y compramos una bomba; pero al no tener luz no podemos usarla", lamentó Juan Carlos Torres.