Proponen ley para crear Secretaría de la Economía Popular cuyos trabajadores superan al empleo privado y estatal
En la primera sesión ordinaria del año de la Cámara de Representantes, con números en la mano, el diputado del Bloque Legislativo Tierra, Techo y Trabajo, Martín Sereno volvió a insistir con su proyecto de ley -presentado en octubre del 2019- para crear la Secretaría de la Economía Popular en el ámbito de los Ministerios de Desarrollo Social, y el de Acción Cooperativa, Mutual, Comercio e Integración de la provincia.
La iniciativa que logró tratamiento preferencial, y se encuentra en la Comisión de Asuntos Constitucionales, Derechos Humanos, Municipales y Juicio Político, especifica que la economía popular es toda actividad creadora y productiva asociada a mejorar las condiciones de vida de hombres y mujeres que están en situación de vulnerabilidad social, para generar y comercializar bienes y servicios que sustenten su propio desarrollo o el familiar.
La economía popular comprende, muy poco capital constante (maquinaria), tecnología y baja productividad (en términos capitalistas), informalidad en el intercambio y condiciones precarias de trabajo.
"¿Quién puede dudar que sea genuino producir alimentos?"
El legislador argumentó en el recinto que en el país existen trabajadores y trabajadoras con derechos y más de la mitad sin ellos. Desestimó el discurso de algunos sectores políticos e ideológicos que denostan a quienes perciben programas sociales, aduciendo que "son planeros que no trabajan".
Expresó que en nuestro país sólo el 3% de la población económicamente activa no trabaja. Sucede que algunos son reconocidos como trabajadores y trabajadoras con derechos y otros no. Y respondió a los que hablan de empleo o trabajo genuino, que de eso se trata producir en una chacra, en una huerta; cuidar a niños y niñas en los Espacios de Primera Infancia; cocinar y brindar alimentos a las familias con hambre; acompañar, contener y resolver los problemas de las víctimas de violencia de género.
Así como es genuino ser albañil y conseguir una changa cada tanto, o armar una pequeña cooperativa textil con pocas herramientas para subsistir, o dar clases de apoyo en los merenderos; enseñar actividades deportivas y culturales en las escuelas barriales. "Todos esos son trabajos genuinos", afirmó.
"El Estado valoriza el trabajo con docentes, médicos, enfermeras, mantenimiento y limpieza y en muchos otros sectores; pero por ahora no valoriza cabalmente el trabajo de la economía popular que nuclea a más de 10 millones de personas. El Estado reconoció en algún momento que son trabajadores esenciales, pero no con derechos, ni institucional, ni salarialmente", dijo Sereno.