San Ignacio: tras tres años de lucha familias del barrio Progreso 2 lograron su derecho a luz y agua potable
Hace dos meses el bloque parlamentario Tierra, Techo y Trabajo se hizo eco de la preocupación de 200 familias del barrio Progreso 2, de San Ignacio, que reclamaban servicios básicos de agua potable y suministro de energía eléctrica para el terreno loteado por la Municipalidad, y con permiso de ocupación.
El diputado Martín Sereno (TTT) presentó un proyecto de comunicación solicitando estos derechos, habló con el intendente Javier Peralta (FR) y con autoridades de la Empresa de Energía de Misiones, quienes se comprometieron a resolver con el Plan de Regularización del Servicio Eléctrico, y a realizar la ampliación de la red a cargo de la Cooperativa Agua Potable de San Ignacio.
Días atrás, el personal de ambos organismos puso manos a la obra en el tendido de la red de agua y tendido eléctrico, después que los vecinos compraron los insumos necesarios.
La felicidad de las familias es inmensa, y nuevamente se reunieron con el diputado Martín Sereno (Bloque TTT), pero esta vez fue para manifestarle su alegría y agradecimiento.
"Celebramos la respuesta del Estado para resolver un problema de tres años. Evidentemente era sólo cuestión de decisión política porque a cien metros del barrio pasa el cableado de alta tensión, y así se pudieron garantizar estos derechos fundamentales", expresó el legislador.
Compartió la felicidad con las vecinas y vecinos que se movilizaron porque la falta de agua y luz les generaba condiciones inhumanas especialmente a niños, niñas, mujeres embarazadas, adultos mayores con problemas de salud y discapacidad. "Este es el resultado de una lucha conjunta que se resolvió a través de la política", afirmó Sereno.
"Es un logro de la organización colectiva"
Las vecinas de Progreso 2, Alfreda Verdún y Sixta Sosa, explicaron entusiasmadas lo que significa contar con los servicios básicos que tanto necesitaban. Ahora -relatan- se sienten "ciudadanas como todas", y más tranquilas y seguras, sobre todo durante la noche porque el barrio está más iluminado.
"Podemos hacer cosas simples y cotidianas como cocinar, lavar la ropa y limpiar la casa sin acarrear agua de la canilla pública, y nuestros hijos e hijas van a la escuela sin tener que juntar agua en un tacho para bañarse.
Nuestra vida es distinta y mejor. Agradecemos mucho al diputado Sereno, porque con su fuerza y compromiso hizo posible que el Estado responda a esta lucha que nos llevó mucho tiempo", indicó.
Las mujeres recordaron que uno de los problemas más acuciantes de la falta de energía fue que no podían conservar los alimentos y debían desecharlos, igual que algunos medicamentos. Sin embargo ahora podrán estirar un poco más los ingresos y comprar leche y carne para toda la semana.