Santo Pipó: Familias agricultoras sin agua, hace meses, reclaman reparación de bomba
En el pequeño paraje Carlos Car, del Municipio de Santo Pipó, más de 30 familias llevan varios meses sin el abastecimiento del agua potable. Todo comenzó el año pasado cuando se rompió la bomba y las autoridades municipales no se ocuparon de repararla, lo que generó que estas personas deban caminar largos kilómetros para conseguir agua, en plena sequía y emergencia climática.
Damián Rojas vive allí desde hace muchos años, y padece la falta del líquido vital como el resto de sus vecinos. "No podemos confiar en el agua que reparten los camiones porque es insalubre y afectó a los más chicos, entre ellos mi hija de 10 años que por el malestar no pudo actuar en el acto escolar de fin de año. Se que varios sufrieron problemas estomacales, con vómitos y fiebre".
Ante este riesgo, no les queda otra alternativa que recorrer esos kilómetros y con un camino en muy malas condiciones para traer agua sana desde la capilla, es el único lugar que tiene una perforación y les permiten compartir. "Sin agua y con este calor es terrible vivir así, sobre todo con los chicos", se quejó el padre de tres hijos.
Damián relató que hubo un intento de solución el año pasado en octubre, cuando desde la comuna hicieron el intento de un nuevo pozo; pero dejaron la obra inconclusa, sin terminar de colocar los caños, y con una perforación a medias. Los vecinos reclamaron a la Municipalidad, administrada por la profesora Claudia Acuña (FR); pero hasta ahora no hubo respuestas a la demanda.
"En Pipó no existe política rural ni de desarrollo agropecuario"
En una de las recorridas que el dirigente del Partido Tierra, Techo y Trabajo, Martín Sereno realiza frecuentemente por la provincia, se reunió con las familias de Carlos Car que están desesperadas.
Esta picada está integrada por familias campesinas de la agricultura familiar, con pequeñas producciones. "Es inconcebible que pasados tres meses de haberse roto la bomba del pozo que abastece a la comunidad, y los responsables municipales no lo hayan resuelto, aunque hubo un intento de repararlo", dijo.
Es un pozo que quedó vetusto porque aumentó la cantidad de habitantes, y ahora todos sufren la carencia del suministro de agua potable. Sereno acotó que en este verano, uno de los más tórridos que sufrió la provincia en los últimos años, con sensaciones térmicas que superan ampliamente los 40 grados, la producción de agua es fundamental para la salud de las personas, y en casos como éste, además perjudica a la producción.
Los vecinos destacaron que en el paraje también existen problemas con la energía eléctrica. Semanas atrás se quemó un cable de alta tensión, y provocó un incendio entre los árboles, sin que acudiera alguna otra autoridad para evaluar qué pasaba. Afortunadamente en esos días llovió, y ese efecto climático apagó el fuego; pero el cable quedó tirado en la ruta.