Desde MisioPharma, aseguraron que pidieron autorización a Nación ampliar de 7 a 500 las hectáreas para producir aceite. Generar puestos laborales desde la industria y oportunidad para colonos, los desafíos.
Durante el Primer Congreso Internacional de
Cannabis, el ministro de Producción, Matías Kulfas, destacó el potencial de un negocio millonario que crece en todo el mundo para las economías regionales y anticipó que la industria puede generar 10.000 puestos de trabajo.
“Pensamos el futuro de la industria del cannabis en
Argentina, una industria de calidad, de excelencia que genera muchísimos puestos de trabajo, también eslabonamientos y formas de vincularse entre actividades productivas, pymes, cooperativas, inversores de diferentes tipo de Argentina y también algún inversor internacional interesado en invertir”, expresó el ministro ante especialistas de Uruguay, Estados Unidos, Colombia e Israel.
La Voz de Misiones se comunicó con Jorge Alonso, especialista en fitomedicina y cannabis medicinal y director de MisioPharma, la empresa del estado misionero que está desarrollando la industria en la provincia.
Sobre los puestos laborales que se podrían generar, dijo: "La posibilidad de dar trabajo con respecto al aceite de cannabis va a ser por etapas. Primero se van a crear seis naves, que son invernaderos, donde se van a desarrollar distintas etapas de cultivos, germinación, floración, etcétera, ahí probablemente tomemos unas 30 personas para trabajar".
Y añadió: "Luego, cuando salgamos a campo, que va a ser cerca de fin de año, vamos a ver cuántas hectáreas nos va a autorizar Ministerio de Salud de la Nación, nosotros tenemos en principio siete”, destacó el médico.
No obstante, las intenciones de la provincia son las de ampliar las operaciones, por lo cual “estamos pidiendo unas 500; en medida que nos puedan dar más, calculamos que podemos tener muchas más personas trabajando para el cuidado", sostuvo Alonso en entrevista con LVM.
"No tenemos un número exacto para dar, pero calculamos que va a haber mucho más personal que va a estar direccionado hacia el control de calidad”, refirió el titular de MisioPharma y agregó: “En el laboratorio donde se va a producir, van a tener que manejar equipamientos que vamos a traer de afuera, así que se va a necesitar gente adiestrada. Calculamos que de a poco se va aumentar la cantidad de puestos laborales".
Los avances de MisioPharma
En relación al impulso de la actividad en la provincia, Jorge Alonso señaló que "todavía estamos en el período embrionario del proceso, estamos viendo desarrollar las plantas, estamos viendo las cepas que trajimos, cuáles son las que mejor se adaptan y en base a eso después sí trabajar con las plantas madres seleccionadas”.
Con ellas, “se van a hacer los plantines y de ese modo tener una secuencia, para llevarlos a campo para que podamos tener en extensivo, muchas más cantidad de plantas para elaborar los aceites", desplegó el experto en fitomedicamentos, es decir, aquellos que tienen un origen vegetal.
Consultado por la fecha en la que va a estar listo el aceite de factura misionera, reveló: "Aún no tenemos una fecha precisa de cuándo vamos a tener los aceites, calculamos que para noviembre vamos a tener muchas plantas en floración para la extracción, y que para fin de enero tengamos muestras de aceites para analizar y ver la cantidad de principios activos que va teniendo, recordemos que este es un proceso estandarizado".
"Nos tiene que dar muy bien la concentración de activos, no puede haber mucha variabilidad porque sino no estamos en presencia de un producto medicinal con todas las certificaciones que requiere, así que el equipamiento que vamos a traer es para darle la mayor pureza, como requiere toda producción medicinal", reflejó.
Para ser productores, hay que anotarse en el Registro del Programa de Cannabis (Reprocann), que pertenece al Estado nacional. Se trata de una base de datos en la que se registran quienes quieran acceder a un cultivo controlado de marihuana medicinal (con fines terapéuticos y paliativos del dolor), previo certificado médico.
Al respecto, Alonso explicó que “los primeros registros son para aquellos que tengan algunos familiares que lo precisan. Luego también, sin un familiar en el medio, la idea es que se asocien determinados productores y se formen cooperativas”, dijo y aclaró: “Pero eso maneja el Ministerio de Salud”.
“Nuestra idea es que, a los productores locales que se anoten, nosotros les demos las semillas, porque es un producto medicinal y la semilla tiene que estar certificada, validada”, diferenció el líder del proyecto.
Según contó, la Provincia trajo semillas de bancos certificados, “porque hay muchos que tienen sus plantitas y no sabemos de qué semillas vienen, qué principios activos tienen, nosotros eso no lo podemos validar, vamos a validar todo aquello que tengan una trazabilidad, una sustentabilidad y una estandarización en el proceso”.