Colectivos operan al 70% y prevén aumento del boleto ante quita de subsidios
El atraso en los aportes estatales hacia las empresas de transporte urbano de Misiones y el anuncio de la quita total de subsidios desde el 1 de enero pusieron en jaque a las empresas prestadoras del servicio, desde donde incluso evalúan dar de baja las actividades si se continúa agudizando la crisis en el sector.
En las últimas semanas, fue notoria la reducción de frecuencias en el sistema integrado de la capital, el cual opera a un 70% de capacidad, según pudo saber La Voz de Misiones.
Las firmas están trabajando a reglamento, es decir, sin horas extras, al tiempo que la merma en la cantidad de unidades se profundiza por la ausencia de los escolares.
Desde las empresas prestatarias, Casimiro Zbikoski y Bencivenga-Río Uruguay, analizan que podrían dejar de operar si no logran cubrir los costos, situación que sortean al menos desde agosto, fecha de la última transferencia recibida.
Asimismo, adelantan que, tras la quita total de subsidios, anunciada por la administración del presidente Javier Milei para el 1 de enero, el precio del pasaje podría dispararse al valor de 1 dólar oficial, que actualmente cotiza a un promedio de 843 pesos.
La semana pasada, la Subsecretaría de Transporte, Puerto, Aeropuertos y Redes de Comunicación provincial ya había habilitado una readecuación tarifaria que ubicó en $250 el valor del boleto en la capital provincial, por lo cual se espera que ese precio, al menos, se triplique en las próximas semanas.
“Necesitamos una solución inmediata porque Nación adeuda compensaciones al sistema de Misiones desde el mes de agosto, lo que a la gruesa es 400 millones de pesos al mes mínimo”, advirtió días pasados Guillermo Leumann, presidente de Empresarios Unidos del Transporte Automotor (Euta).
“Desde entonces hemos padecido una enorme devaluación, así que cuando cobremos, lo vamos a cobrar devaluado”, se quejó el dirigente.
“No tenemos compensaciones, tenemos una tarifa irrisoria, la provincia de alguna manera colabora pero no alcanza, entonces tenemos que pagar el combustible, que duplicó su precio, pagar salarios con aumentos de diciembre, y necesitamos seguir circulando, pero no tenemos ingresos”, graficó Leumann.
“El empresario quiere trabajar, pero va a llegar un punto en el que no vamos a tener para pagar”, advirtió en declaraciones radiales.
Por otra parte, la situación no afecta únicamente a la provincia de Misiones, sino al transporte urbano del interior del país en general.
A inicios de diciembre, por ejemplo, la empresa Ersa, que opera en Corrientes hace 60 años, anunció que daría de baja sus servicios, debido a que “las tarifas fijadas desde el inicio de la concesión no han respondido a las claras normas del contrato, porque no se han establecido en función de los costos reales de la operación”.