Comunidad guaraní de Capioví no tiene agua hace un mes y piden soluciones
Casi una treintena de familias de la comunidad mbya guaraní Tekoa Mirí de Capioví carecen de agua desde hace un mes y deben caminar más de 3 kilómetros a diario para conseguir el líquido vital apto para su consumo, situación que también afecta al normal funcionamiento de la escuela y del Centro de Atención Primaria de Salud (Caps) de la zona.
Según indicaron a La Voz de Misiones, el drama comenzó hace tres semanas y medio como consecuencia del desperfecto de una bomba y el posterior desmoronamiento de las paredes del pozo perforado del cual obtenían agua.
La comunidad damnificada es la Tekoa Mirí, ubicada en la colonia Oro Verde del municipio de Capioví, donde residen un 29 familias con un total de 148 personas, la mayoría de ellos niños.
En la jornada de ayer el mburuvicha Timoteo Méndez presentó una nota al intendente Alejandro Arnhold solicitando una solución al conflicto, pero hasta el momento no obtuvieron respuestas de ningún tipo.
“El territorio que habitamos y que usted conoce no cuenta con agua para los servicios básicos suficientes que permitan el desarrollo de la comunidad y una vida digna”, consigna el comienzo del escrito.
Y continúa: “Siendo un derecho humano fundamental y una obligación del Estado, en este caso identificado con este municipio, es que solicitamos se nos provea con urgencia el servicio de agua, un tanque para agua con un mínimo de 5.000 litros y las perforaciones necesarias”.
En esa línea, desde el Equipo Misiones de Pastoral Aborigen (Emipa), indicaron que hoy en día los integrantes de la comunidad afectada deben caminar hasta tres kilómetros diarios para conseguir agua limpia, labores que en ocasiones incluso deben ser realizadas por niños, cargando pesados bidones en condiciones de calor extremo y sol. “Es muy fuerte para mí, muy triste ver a los chicos así”, expresó Méndez.
Añadieron que también que el líquido que consiguen nunca es suficiente, por lo que decidieron priorizar la hidratación de los niños para resguardar su salud. “Los chicos sí o sí necesitan tomar agua, los grandes podemos aguantar un poco más. Del río no podemos traer porque está contaminado y eso nos perjudica la salud, algunos ya se enfermaron”, sostuvo el mburivicha consultado por Emipa.