Comunidades de Mado dieron “tregua” de 8 días al gobierno para atender reclamos
Luego de anunciar que cortarían la ruta nacional 12 si no eran escuchados sus reclamos por agua y luz, tres comunidades mbya del municipio de Mado Delicia se reunieron ayer con las autoridades de la Dirección Provincial de Asuntos Guaraníes y le dieron un plazo de ocho días para resolver el conflicto.
La asamblea se realizó en Yvoty Porá, que junto a los tekoa Takuapí Mirí y Renacer exigen la instalación de los servicios básicos. Allí estuvieron los representantes de las casi 80 familias que habitan en las tres comunidades, así como la directora de Asuntos Guaraníes, Norma Silvero.
Tras la reunión, a la que también llegaron miembros de las otras tres comunidades de la zona -Aguaí Poty, Ysysy y Aguaray Miní-, las autoridades se comprometieron a gestionar mejoras tendientes a resolver la cuestión de fondo, mientras que los indígenas dieron una "tregua" de ocho días o, de lo contrario, retomarán sus intenciones de interrumpir el tránsito sobre la ruta nacional 12.
De acuerdo al acta, a la que accedió La Voz de Misiones, "la directora explica que está gestionando un diálogo con los propietarios de los terrenos". En ese sentido, la funcionaria resolvió que, hasta que se solucionen los conflictos, las mejoras "se lleven adelante con paneles solares y plan techo habitacional".
En ese sentido, indicaron que "en esta asamblea, los presentes quedamos en dar una tregua de ocho días de plazo". Asimismo, dijeron que "si en esa instancia no se concreta lo acordado, al día siguiente se realizará la medida de fuerza programada", consistente en el corte de ruta durante 48 horas.
Por su parte, Dalmacio Ramos, mburuvichá Ysysy, habló de la "unidad para seguir en lucha" y pidió: "Basta de discriminación".
"Notas y notas y notas"
El último lunes, el mburuvichá de Takuapí Mirí, Francisco Silva, dialogó con LVM luego de que las comunidades entregaran una nota con sus peticiones a las autoridades del gobierno.
Según sostuvo el líder en la oportunidad, los reclamos se remontan a 2018, por lo cual sostienen que llegaron a un punto límite: “Siempre estamos dejando la nota en la puerta del Ministerio de Derechos Humanos, también la Dirección de Asuntos Guaraníes, pero es nota y nota y nota y nunca se ponen de acuerdo para llegar a una solución”.
“Estamos cansados de eso porque ya mucho papelerío y nunca vienen a solucionar”, lanzó Silva y subrayó que el corte de ruta es “la única forma” de hacer escuchar.
“Nosotros también tenemos derechos, también somos humanos, siempre estamos luchando y tenemos necesidad”, se quejó.
La comunidad que dirige Silva se encuentra a unos seis kilómetros del casco urbano y a tres de la ruta nacional 12. Allí viven 17 familias, mientras que en las restantes habitan otras 60.