Descubren que hay otro mosquito transmisor de dengue y fiebre en Misiones
Vale recordar que ya en 1998 se confirmó la presencia del Aedes albopictus en varias localidades de Misiones y Corrientes. Y el año pasado se sumó este otro vector. La comunidad científica en alerta.
MISIONES. A los mosquitos transmisores del dengue y la fiebre amarilla no sólo hay que combatirlos, también hay que conocerlos.
Básicamente esa es la preocupación del Instituto de Medicina Regional de la Universidad Nacional Nordeste (UNNE) quien alertó sobre la necesidad de promover mayor cantidad de estudios de vigilancia de vectores en el país, en especial los vectores selváticos de la fiebre amarilla.
En Argentina están presentes varias especies de mosquitos que en diferentes países de América del Sur han sido halladas infectadas naturalmente con el virus de Fiebre Amarilla y/o implicadas como vectores del virus.
Sobre ello, desde el Instituto de Medicina Regional de la UNNE resaltan la necesidad de promover mayor cantidad de estudios de vigilancia de vectores en el país, en especial los vectores selváticos.
Avance de la fiebre amarilla
El virus de la Fiebre Amarilla Silvestre (FAS) se mantiene por la transmisión entre mosquitos de los géneros Sabethes spp. y Haemagogus spp, en América del Sur y mosquitos Aedes (Stegomyia) spp. en África, involucrando a primates no humanos (monos) como hospedadores vertebrados.
En la actualidad las zonas de circulación continua en América del Sur son las regiones selváticas amazónicas de Bolivia, Brasil, Colombia, Perú y Venezuela, sin embargo otros países de América, entre ellos Argentina, también poseen las condiciones ecológicas para sostener la transmisión viral.
Si bien el último brote de fiebre amarilla en Brasil fue en el período 2016 al 2018, el avance el virus hacia la frontera con Argentina es innegable. Hoy está a unos 700 kilómetros.
Durante la temporada 2019/2020, se informado 1.087 muertes de monos con sospecha de fiebre amarilla en Brasil, de los cuales han sido confirmadas 38 epizootias, 300 fueron descartadas, 361 permanecen bajo investigación y 388 fueron clasificados como indeterminadas, porque no fue posible tener muestras para el diagnóstico.
Las detecciones se registraron en São Paulo (3), Paraná (34) y Santa Catarina (1), lo que indica la circulación activa del virus en estos estados y el riesgo de transmisión a humanos.
Durante 2019/2020, se informaron 327 casos humanos sospechosos en todas las regiones del país, de los cuales 51 (15,6%) permanecen bajo investigación. En el período, sólo se confirmó un caso humano, que falleció, que ocurrió en Pará en julio de 2019; se trató de un hombre de 51 años que vivía en una comunidad indígena de Santarém.
La enfermedad resurgió en la Región Centro-Oeste de Brasil en 2014, progresando posteriormente por todo el territorio brasileño, llegando a zonas donde existía una baja cobertura de vacunación o donde no se recomendaba.
Primera Edición