El boleto estudiantil cumplió diez años y superó los 400.000 beneficiarios
Fue el 8 de octubre de 2015 cuando la Legislatura misionera aprobó por unanimidad la ley que creó el boleto estudiantil, en beneficio de las familias y la comunidad educativa de Posadas, y que con el correr del tiempo se extendió a otras localidades como Oberá e Iguazú, alcanzando a más de 400.000 beneficiarios actualmente.
Por estas horas, miles de alumnos de los distintos niveles y modalidades educativas accedieron al transporte público urbano e interurbano, en condiciones más equitativas y derribando las barreras económicas que históricamente dificultaron la permanencia e incluso el egreso escolar.
En cuanto a la adhesión registrada en los últimos años, entre marzo y agosto de 2024, 383.000 estudiantes utilizaron el boleto, lo que representó un crecimiento del 27% respecto de 2023 y constituyó el registro más alto desde su implementación, según un relevamiento realizado por el gobierno en función de la base de datos de la plataforma que brinda el servicio. Ahora, son más de 400.000 los alumnos los que accedieron al Boleto Estatal Estudiantil Misionero (BEEM) en lo que va del año.
En un contexto económico de incesantes aumentos de combustible y devaluación, las familias misioneras aluden al impacto que genera en sus bolsillos. Teniendo, por ejemplo, un hijo en la secundaria y otro en la universidad, el beneficio puede superar los $245.600 mensuales, equivalentes a más de $2.456.000 anuales.
Teniendo en cuenta que Misiones es una provincia con realidades muy distintas entre zonas urbanas y rurales, el boleto estudiantil gratuito tiene la virtud de igualar oportunidades en todo el territorio, representando una cobertura única en el país, ya que, si bien son nueve las provincias que cuentan con un boleto estudiantil, ninguna tiene el alcance integral registrado en la Tierra Colorada.