Escándalo en facultad de la UNaM desactivó un vacunatorio VIP
Fue en Artes de Oberá. En la lista estaban autoridades, docentes y empleados. Algunos se vacunaron, hasta que el plan se cayó por el revuelo.
Un escándalo frustró la vacunación de un grupo selecto de directivos, docentes y empleados de la Facultad de Artes de Oberá, debido a la reacción de quienes habían quedado afuera de la inmunización contra el flagelo del covid-19.
Si bien el procedimiento finalmente se corrigió, se supo que las divergencias comenzaron esta semana en los pasillos de la casa de estudios, al trascender la circulación de una lista selecta de personas que recibirían la dosis.
En el procedimiento intervinieron autoridades de la facultad, además de los colaboradores en los demás claustros, y la obra social Servicio Médico Asistencial Universidad Nacional de Misiones (SMAUNaM).
Al parecer, varios de los potenciales receptores de la vacuna se enteraron de la maniobra y pidieron explicaciones, hasta que la insistencia se transformó en una bola de nieve hacia el escándalo.
En medio de los intercambios, algunos subterráneos y otros cara a cara entre los VIP y los que se sintieron discriminados, los promotores de la vacunación selectiva decidieron dar marcha atrás para evitar males mayores.
Al mismo tiempo se dio a conocer una “convocatoria amplia y transparente” (documento) para intentar sofocar el malestar interno, elaborándose una nueva nómina, esta vez con las personas que estaban en condiciones de recibir la dosis.
El cuadro de situación se dividió entre un primer grupo que recibió la vacuna el 5 y 6 pasados, en tanto que los demás lo harían el 9 y 10, según la lista ampliada que surgió tras el escándalo.
Conjeturas
De acuerdo con averiguaciones realizadas por La Voz de Misiones, se trató de instaurar un vacunatorio para un grupo VIP en la primera etapa de la vacunación, mientras que el resto debía esperar una segunda instancia.
Otros, en cambio, responsabilizaron a SMAUNaM por proporcionar una lista incompleta en condiciones de recibir la dosis, ya que no todo el personal se encuentra afiliado, razón por la cual se desconoce su estado sanitario.
Una situación similar a la que se planteó en Artes, por cualquiera de los motivos señalados, se repitieron en otras unidades académicas, generando malestar entre los integrantes de los claustros involucrados.