La cooperativa agroecológica nacida del MAM cumple 40 años en Misiones
Por su procedencia del Movimiento Agrario de Misiones (MAM) y por su marca de yerba mate Titrayju, este emblema del asociativismo atraviesa cuatro décadas de historia ligada a la defensa de los pequeños productores, el arraigo rural y la producción sustentable en Misiones.
Fundada el 10 de abril de 1986 en Oberá, Río Paraná surgió desde las entrañas del MAM, organización campesina nacida en 1971 y golpeada fuertemente durante la última dictadura militar. La represión desarticuló parte de la estructura rural del Movimiento, persiguió dirigentes y frenó proyectos colectivos que recién pudieron retomarse con el regreso de la democracia.
Uno de esos sueños colectivos era justamente la creación de una cooperativa propia, pensada para que los pequeños productores pudieran intervenir directamente en la comercialización de sus productos y escapar de la dependencia de intermediarios.
Cuarenta años después, aquella idea sigue viva en cada paquete de yerba mate Titrayju, la marca lanzada en 2004 y cuyo nombre sintetiza el espíritu del proyecto: tierra, trabajo y justicia.
Con producción agroecológica, secanza tradicional barbacuá y comercialización directa, la yerba logró instalarse como referencia de consumo consciente y comercio justo dentro y fuera de Misiones. Actualmente, cerca de 600 familias comercializan su producción a través de la cooperativa.
Hoy, el presente de la Cooperativa Río Paraná también está ligado a la articulación con organizaciones nacionales y mercados sociales. La entidad integra la Federación de Cooperativas Federadas (Fecofe), que nuclea a cooperativas de pequeños y medianos productores de todo el país, y sostiene alianzas estratégicas con mercados sociales de la provincia de Buenos Aires, Rosario y otros puntos de Argentina, fortaleciendo circuitos de comercialización alternativos para yerba mate misionera.
En el marco del aniversario, desde las redes sociales del MAM y la cooperativa compartieron un mensaje que resume el recorrido asociativo construido durante estas cuatro décadas.
“Son cuatro décadas de trabajo colectivo, de resistencia y de sueños sembrados en cada hoja de yerba mate”, expresaron.
El mensaje también remarca el presente que atraviesa el sector yerbatero y el desafío de sostener a las familias productoras en un contexto complejo para las economías regionales.
“Renovamos nuestro compromiso de seguir , con unidad, organización y propuestas concretas”.