La peleó dos años, le hicieron 100 quimios y venció al cáncer y al covid
Joa Sanabria es un joven de 25 años oriundo de Puerto Iguazú a quien le detectaron un cáncer avanzado. Pese a que no había tenido síntomas y luego de pasar casi dos años con tratamientos médicos, finalmente obtuvo el alta desde el Hospital Escuela de Agudos Dr. Ramón Madariaga en el día de ayer.
El muchacho había sido diagnosticado con leucemia en el 2019. Luego de sobrevivir a cerca de 100 quimioterapias, meses internado y coronavirus, para completar el cuadro, Joa "el Guerrero", como lo apodaron en las redes sociales, se salvó y publicó un emotivo descargo en Facebook que se viralizó y tiene por objetivo "dar esperanzas a los que están pasando por una situación similar", señaló el iguazuense.
El chico charló con La Voz de Misiones y contó su experiencia desde el 2019: "Me salió una mancha rara en la pierna, me fui al hospital de Iguazú a que me revisen, enseguida me derivaron a Eldorado y de ahí urgente a Posadas, en donde me internaron, me dieron el diágnostico y comencé con las quimios, todo de un día para el otro".
Además, expresó: "La pasé muy mal porque arranqué internado y aislado durante 30 días, en esos días me hicieron como 20 quimios, tomaba 20 pastillas por días y un montón de pinchazos, no se lo deseo a nadie. Descansé una semana y otra vez volvieron los tratamientos fuertes. En ese momento me aferré a Dios y eso me ayudó muchisimo".
El peor momento
Si bien siempre tuvo fe, el recuperado paciente oncológico señaló: "Siempre tuve la convicción de que iba a salir, pero comenzaron a hacerme las quimioterapias más fuertes, las del cuello, se llaman vía central, te meten un suero en el cuello y van directo al corazón, son las más duras que existen, yo pensé que no pasaba, estaba muy débil".
"Se acercaba el 15 de mi sobrina y después de esa primer sesión me caí, en ese momento le pedí a Dios que me deje despedirme de mi familia y que después me lleve, estuve muchos días llorando, con malestar, vomitando. Fui a la fiesta para darle el último adiós a mis amigos y familia, que me vean bien y contento por última vez", contó.
"A partir de ese momento, las otros sesiones fuertes las pasé de taquito, fue como un milagro, fue un punto de quiebre, en estos dos años Dios estuvo de mi lado siempre. Llegaba a mi casa casi muerto, dormía un rato y me despertaba como nuevo. Yo creo que volví a nacer", sostuvo.
"Quiero ayudar a gente con cáncer que pasa por lo que pasé"
"Cuando me interné, le pedía a la doctora que me muestre gente que se haya recuperado de leucemia, que se haya curado, pero no tenía, no había ningún ejemplo, entonces quiero ser yo ese ejemplo para darle fuerzas y esperanzas a los pacientes. Cuando estás internado necesitas aferrarte a alguien", contó el muchacho.
Y agregó: "Mañana ya voy a estar en Puerto Iguazú y junto a un amigo vamos a organizar una rifa para Zaira, una niña de 10 años de allá que también tiene leucemia y precisa ayuda. Ese es mi objetivo ayudar a los que necesiten"
"Como sueños y deseos personales, quiero recorrer el mundo, quiero producir, quiero ser productor de música y lo artístico, eso es lo que me gusta", señaló el Guerrero para finalizar.