Misionero quedó en la calle en Chaco, lo rescató una vecina y pide volver
Alejandro tiene 18 años, fue abandonado y desde bebé lo crió su abuela. En enero fue a Chaco a buscar un futuro mejor pero la pandemia lo castigó y quedó en situación de calle. Estuvo internado hasta que una familia solidaria lo ayudó, se mejoró y ahora quiere volver.
RESISTENCIA. Desde hace días la familia de Asunción Bogarín vive con la incertidumbre de no saber cómo más ayudar a un joven de 18 años que apareció en la puerta de su casa. La mujer vive en Resistencia y relató la situación que está viviendo con un joven eldoradense a quien ayuda desde hace semanas.
El chico en cuestión es Alejandro Leonel Suárez y quedó varado en la capital chaqueña sin recursos ni movilidad para volver a su hogar en Eldorado, donde vivía con su abuela.
Según comentó el joven, arribó en enero al Chaco en busca de un futuro mejor, pero iniciada la pandemia no pudo volver más y estuvo en situación de calle, cuanta el medio El Territorio.
“Desde los 8 meses lo crió la abuela y ahora estaba en una situación económica mala. Como estaba así, decidió venir a Resistencia a buscar un futuro mejor. Bajó en la terminal de colectivos y se quedaba a dormir ahí. Una señora le había dado unas estampitas para que venda, hasta que decidió empezar a vender esas estampitas en el centro de Resistencia”, comenzó el relato la mujer.
Y siguió: “Pasó un día por casa y le ofreció a mi cuñada las estampitas. Y ella le dijo ‘no, prefiero que me barras la vereda’. A partir de ahí mi cuñada tuvo la idea de comprarle una escoba y pala para que comience a barrer acá en el centro. Así empezó a ganar dinero y confianza de la gente, porque es un chico excelente y educado que me sorprende cada día”.
Luego, explicó Asunción, el muchacho desapareció unas semanas y cuando retornó, estaba mal de salud y con una sonda en las vías urinarias. “Lo había visto un policía en la calle y lo llevaron al Hospital Perrando donde estuvo internado. Ya de alta, volvió donde está mi cuñada Graciela. Estaba delgado, muy frágil, con ojeras y le dijo que estaba enfermo”, contó.
En el nosocomio chaqueño le recetaron medicamentos que esta familia se comprometió a comprarlos. “Cuando vimos que seguía viviendo en la calle, en la rampa de una escuela sobre un colchón, mi hija dijo ‘no puede seguir así’, nos fuimos a buscarlo y lo traje a mi casa. Se dio una ducha caliente, mi hija le preparó una habitación y lo empezamos a atender. Le dimos de comer y empezó a tomar la medicación. Ahora ya está sin la sonda, con muy buen estado de salud y ánimo, pero tiene muchas ganas de volver a su hogar y ver a su abuela”, comentó.
Y solicitó: “Encarecidamente pido a toda la provincia de Misiones que alguien se pueda apiadar de este chico. Nosotros somos ciudadanos comunes y no conseguimos nada. Pido por favor si el gobierno de Misiones se puede ocupar de la ida de este joven desde Resistencia hasta su hogar en Eldorado”.