Productor de Eldorado pide a la Legislatura habilitar uso de pistolas taser
El productor de Eldorado Sergio Delapierre, de la organización de Productores autoconvocados contra los delitos rurales, presentó este martes en la Legislatura provincial un proyecto de ley encaminado a autorizar el uso de pistolas taser contra la inseguridad en las chacras misioneras.
En su artículo 1°, el proyecto faculta al Poder Ejecutivo provincial “para que proceda a gestionar ante las autoridades del Ministerio de Defensa de la Nación convenios para el uso y disponibilidad de armas de defensa civil tipo Taser con fines de utilización en zonas rurales para la defensa de las familias de los productores que viven en lugares apartados”.
El artículo 2°, encarga al gobierno de la provincia “la organización de un cuerpo de capacitadores especializados” de la Policía de Misiones, que también tendrá a su cargo expedir autorizaciones para su uso.
Consultado por La Voz de Misiones, Delapierre, argumentó que “los casos de inseguridad que vienen repitiéndose en las chacras no merman, la justicia no ejerce el poder para defender a los productores o a cualquier otro damnificado; la delincuencia siempre porta armas sin necesidad de registrarlas ni de rendir cuentas, y el ciudadano común, honrado, está desarmado”.
“Hay una desventaja, y para quebrar esa asimetría, está más que justificado el uso de las taser”, agregó.
Delapierre sostuvo que “muchos productores tienen armas, pero no se animan a usarla disparando al cuerpo, porque toda la problemática recae después sobre el mismo productor, y si no tiene los papeles en orden va preso”.
“Yo fui asaltado, a mí me sacaron el arma y no pude disparar; yo lo hubiera matado al delincuente y después me hago cargo, pero hay gente que no se anima”, contó.
“Con una taser vos disparas, inmovilizás al delincuente, y tenés tiempo de llamar a la policía, atarlo con sogas, o encerrarlo en una habitación hasta que llega la ayuda”, graficó.
Electrochoque
La pistola taser es un arma de electrochoque, que dispara una descarga eléctrica destinada a interrumpir temporalmente las funciones musculares, incapacitando a quien la recibe, sin que, por lo general, pueda causar una lesión letal.
Existen varios tipos de estos dispositivos, entre pistolas paralizantes, picanas y cinturones que administran una descarga eléctrica por contacto directo.
Las pistolas disparan dardos que administran la descarga a través de cables delgados y flexibles, y funcionan, principalmente, a través del dolor al afectar el sistema nervioso sensorial.
Si bien hay cientos de estudios sobre este tipo de dispositivos utilizados en más de 100 países, y la mayoría sostiene que no son peligrosos para quien recibe la descarga, diversas organizaciones humanitarias alrededor del mundo argumentan contra su uso.
Amnistía pide “la prohibición del uso de las armas de electrochoque, pues entraña considerable riesgo de tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes, así como el uso de descargas reiteradas o prolongadas”.