Reubicación de areneras por la EBY posibilitó desarrollo expansivo del sector
La reubicación de las empresas que hacen la extracción en el río Paraná configuró un nuevo mapa de la ruta de los áridos, que ya no atraviesan las principales avenidas del ejido urbano.
La industria minera que se desarrolla en la provincia hace más de cien años, toma su forma definitiva luego del proceso de relocalización de las empresas y sus playas para el acopio de arenas en el departamento Capital de Misiones.
Actualmente, son cuatro las empresas radicadas en Posadas; una en Garupá y una en Candelaria, todas instaladas en terrenos cedidos por la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) que, a partir de 2012, durante la gestión del arquitecto Oscar Thomas, inició el traslado de las playas a un lugar estratégico.
En Posadas, la zona elegida para la ubicación unificada de todas las areneras fue Campo Bauer, en Nemesio Parma. Los camiones salen cargados de la zona rivereña, atrás del Parque Industrial, y llevan los distintos tipos de arenas a centros de distribución, obras viales o grandes construcciones.
La extracción de los áridos no genera mayor impacto ambiental. Los barcos areneros obtienen el producto mediante la succión de bancos naturales en el lecho del río, son pozos milenarios que se vacían y vuelven a llenarse una y otra vez con la arena que viene rodando de río arriba.
Consultado por La Voz de Misiones, Jorge Muniagurria, uno de los areneros de Nemesio Parma, definió como “un verdadero acierto” la decisión de Yacyretá de reubicar a las playas de acopio en los predios cedidos en comodato donde realizan sus actividades productivas.
Muniagurria destacó que el crecimiento y la consolidación de la actividad obedece, precisamente, a este plan de relocalización de las areneras.
“Gracias a la posibilidad de utilizar tales predios se consiguió la integración plena de las actividades productivas”, afirmó.
Testigo
De hecho, la empresa de Muniagurria resulta un caso testigo, ya que la reubicación en Campo Bauer le significó un salto cualitativo importante en términos de la actividad industrial, llegando a desarrollar un astillero con el que hace seis años sorprendió a la provincia al botar el primer barco de acero construido en Misiones, el “Tupá”.
Actualmente, la empresa está próxima a convertirse, también, en la primera en poner en operación las dos únicas básculas del sector arenero en la provincia, una en su predio de Nemesio Parma, y la otra, en sus instalaciones en Candelaria.
Muniagurria, armador naval y egresado de la de la escuela industrial de Posadas (actual Epet Nº1), manifestó que la incorporación de esta tecnología “es un sueño cumplido, de sumar una herramienta que representa una inversión importante en términos económicos, pero que fundamentalmente tiene que ver con la responsabilidad social ambiental de la empresa y el vínculo de confianza con el cliente”.