Se fue Ricardo Ojeda, el maestro que tuvo una historia a toda orquesta
Murió este miércoles en Posadas. En el último reportaje que concedió dijo que "nuestra música está en pañales". Fue una muestra de humildad de quien tanto contribuyó. Lo hizo con motivo de la 50 edición del Festival del Litoral.
POSADAS. El maestro Ricardo Ojeda falleció este miércoles en Posadas a raíz de una serie de afecciones que llegaron con los 89 años vividos, desde muy chico al servicio de la cultura misionera, confirmó el ministro de Cultura, Joselo Schuap, en su cuenta de Facebook.
En ocasión de realizarse la edición 50° del Festival de la Música del Litoral, en noviembre del año pasado, recibió un homenaje en el anfiteatro "Manuel Antonio Ramirez", al que asistió a pesar de su quebrantada salud, para dejar testimonio de cómo fueron los comienzos de la convocatoria.
Sus restos serán despedidos en la mañana de este jueves, desde las 7, en el Palacio del Mate, donde será despedido al mediodía por la Banda de Servicio Penitenciario Provincial, ya sea al iniciarse el camino hacia el cementerio La Piedad o al llegar a esta necrópolis.
En la revista editada con motivo de las Bodas de Oro del Festival, el maestro fue entrevistado y la nota se publicó bajo el título "Ricardo Ojeda: Una historia a toda orquesta", que se repite como reconocimiento a su aporte a la cultura regional.
Textualmente dice:
"En su casa de la avenida Blas Parera, en Posadas, Ricardo Ojeda, el maestro, recuperándose de sus últimos inconvenientes de salud, acepta recordar y en un sencillo ejercicio de memoria traer al presente aquellos primeros pasos que terminaron dando vida, en 1963, al Primer Festival del Litoral.
Antes cuenta que ya se jubiló, pero fue durante 32 años el director de la Orquesta Folklórica de la Provincia, creada allá por el 62.
“Areco la creó para tocar los ritmos misioneros, que son galopa misionera, polquita rural, chotis, gualambao y canción misionera”, cuenta, y recuerda que la idea de hacer un festival en Posadas surgió cuando la orquesta regresaba de una brillante actuación en Cosquín, a principios de 1963.
“Veníamos contentos, nos habían calificado como una “orquesta espectacular”, y con 18 músicos nos ganamos el aplauso de la gente. En el largo viaje de regreso a Posadas comenté ‘por qué no hacemos nosotros un festival, si tenemos el anfiteatro, un lugar tan hermoso’. Y así comenzó a germinar la idea”.
Recuerda que el próximo paso fue ir a hablar con Areco. “Ni bien llegamos, se lo propusimos a Don Lucas, a cargo de Cultura de la Municipalidad, que no lo dudó, inmediatamente dijo: ‘sí, lo hacemos’ y por eso todo se lo debemos a él”.
Tiempos febriles fueron los que siguieron. Cuenta Ojeda que inmediatamente “armamos una comisión fuerte, de peso, con personalidades y comerciantes de Posadas que hizo todo con amor, trabajo y mucha dedicación.
Con emoción controlada, confiesa que lo llamaron para comunicarle que será objeto de un homenaje en esta 50ª edición, y dice que a pesar de que algunos familiares le aconsejan lo contrario, él irá, y estará en el escenario, y seguro disfrutará ese espacio de honor que le cederá la ciudad".