Sequía afecta a una comunidad mbya de San Ignacio y piden agua para consumo
El cacique de Kokuerei II, Ramón Duarte, manifestó preocupación por la salud de los miembros de su comunidad al asegurar que “las vertientes y arroyos están prácticamente secos y el agua empieza a contaminarse por la falta de circulación”, por lo que esperan que el municipio, junto a los Bomberos, vuelvan a abastecerlos mediante el cargado de tanques con camión cisterna.
La faltante de lluvias -que se extenderá hasta marzo- no solo pone en riesgo a las áreas rurales y forestales por el peligro de incendios y el agobiante calor, sino también a las comunidades cuyo único acceso al agua para beber, higienizarse y regar cultivos, depende del estado de los afluentes aledaños que hoy no se encuentran en su mejor momento.
“Por el verano y la falta de lluvia se secó una de las vertientes que tenemos, estuvimos tomando agua muy fea. Ahora estamos en otra vertiente que por ahora tiene agua, pero con el paso de los días empieza a mermar y descomponerse como pasó con la otra, por eso estoy muy preocupado”, relató Duarte entrevistado por LVM.
En su comunidad residen casi 80 personas y más de la mitad son niños distribuidos en alrededor de 17 familias. Para llegar a sus viviendas, se debe ingresar por calle Sargento Cabral, a mano izquierda de la ruta 12, y avanzar poco más de 3 kilómetros por camino de tierra hasta encontrar el cartel de bienvenida.
Crisis hídrica y económica
Durante algunos meses contaron con la ayuda de los Bomberos, quienes ingresaban al predio de su comunidad con un camión cisterna para cargar dos tanques preparados para tal fin. Sin embargo, no pudieron sostener el servicio, viéndose obligados a depender de las vertientes.
“El último año yo le pedí para que me traiga el agua y me cobró 10.000 pesos, llenó dos tanques. La última vez fue en noviembre, le pedí otra vez para que traiga y ahí me cobró 15 mil, pero llenó sólo un tanque”, detalló el cacique con la voz entrecortada por la angustia.
“Yo le pagué igual para que los chicos consuman el agua más limpia. Ahora me gustaría que el intendente pida a los Bomberos para traer dos veces a la semana aunque sea. Ellos tienen la obligación de ayudar a la comunidad, pero hasta ahora no se dio. Nos queda pedir a Dios, oremos para que llueva pronto porque sino se va a secar todo”, concluyó.