Yerba mate: la brecha del nuevo precio está entre los 35 y 51 pesos
Los productores piden el máximo, que es el precio actual del mercado. Los industriales quieren el valor más bajo. El INyM habla de 42 pesos.
La brecha entre los valores propuestos para el nuevo precio de la yerba mate oscila entre los 35 y los 51 pesos, aunque el estudio de costos del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INyM) llega a 42 pesos para el kilo de hoja verde.
Tales diferencias volverán a la mesa de discusiones el lunes próximo, ocasión en que la cadena productiva intentará llegar a un acuerdo para evitar el laudo de la Nación, siempre contrario a los intereses de la zona productora.
El debate desembarcará con la postura casi irreductible de los productores ante la pulseada que proponen los industriales, quienes se sentaron con un valor de 30 pesos y ahora cedieron hasta los 35 pesos, y nadie asegura que aflojarían algo más.
El Instituto, con seguridad mantendrá en forma inflexible los 42 pesos de su propio estudio de costos, en una postura intermedia que podría servir para acercar a las partes, una tarea titánica a esta altura de las idas y vueltas.
Productores vs industriales
Los nuevos valores deben comenzar a regir desde octubre, pero como históricamente sucede, son casi nulas las posibilidades de llegar a un pacto, con lo cual se abrirá otra vez el camino a la intervención de Nación, como prevé el mecanismo.
Una razón pragmática que sostiene la producción, refiere que el ofrecimiento de los industriales se encuentra por debajo de los valores que en la actualidad se pagan en el mercado, de 52 pesos, y además ni siquiera se acerca a los 42 del INyM.
¿A que se debe la diferencia? Es un misterio, aunque los que pretenden pagar menos hablan con insistencia de la necesidad de no fomentar la inflación, teniendo en cuenta el puesto del paquete de yerba mate en la canasta familia.
Los industriales calificaron como una “ambición desmedida” la de los productores porque hacen “un pedido de incremento de la materia prima de 40 por ciento en seis meses y de 80 por ciento en doce meses”.
En ese crítico papel, remarcaron que se trata de “una estimación que no está en consonancia con lo que soporta el país y que repercutirá en el bolsillo de los consumidores”, en referencia al pedido de la producción.
Los productores rechazaron esa observación, desde otra esquina, al señalar los aumentos en el costo de la mano de obra; en los insumos que se estiman a valor dólar, como referentes del costo final de la hoja verde y la puesta en secadero.