Buscan restos de aeronaves argentinas derribadas durante la guerra de Malvinas
Se creía que habían caído al mar, pero una nueva investigación asegura que cayeron en tierra y los restos de las naves y sus tripulantes, están hace 40 años en un islote cuyo nombre rinde homenaje a un explorador francés.
Se trata del helicóptero Puma AE-505, del Ejército Argentino, y del avión Dagger C-433, de la Fuerza Aérea Argentina, derribados durante la guerra del Atlántico Sur en dos diferentes misiones de combate.
Durante décadas se creyó que el helicóptero fue alcanzado por un misil y había caído al mar, pero por documentos de veteranos, cálculos de navegación y documentos desclasificados por el gobierno de Gran Bretaña, aportaron nuevos y concluyentes datos.
Los restos del avión Dagger C-433 de la Fuerza Aérea Argentina ya fueron localizados, en la Isla Bougainville, en el suroeste, frente a la Isla Soledad, pero todavía no se halló la estructura de la cabina, donde se supone podrían estar los restos del piloto.
“Desde que aparecieron estos nuevos datos y renació la esperanza, mucha gente se sumó al proyecto. Necesitamos que nos ayuden”, dijo Luis Ángel Bennardi, coronel de Comunicaciones, aviador del Ejército Argentino, y parte del proyecto.
Bennardi explicó que se trata de “una misión humanitaria que nos trasciende: llevarle tranquilidad a las familias y poder cerrar un capítulo”.
“Que estos tres tripulantes puedan tener una sepultura con los honores que les corresponde”, pidió.
El piloto abatido
En 1982, José Ardiles era primer teniente y se encontraba prestando servicios como piloto de Mirage M-5 Dagger, en la VI Brigada Aérea, con asiento en la ciudad de Tandil.
El 1 de mayo de 1982, el día de bautismo de fuego de la Fuerza Aérea Argentina, el Mirage M-5 Dagger de Ardiles, matrícula C-433, despegó hacia Malvinas, armado con cañones de 30 mm y dos misiles Shaffrir.