Curvas en Bici, el grupo de colombianas que llegó de Bolivia a Misiones
El miércoles 21 de enero un grupo de siete mujeres colombianas partió desde Bolivia rumbo a Argentina, con el objetivo de recorrer siete etapas, desde Corrientes hasta Iguazú en bicicleta, y lo lograron en once días. Desde allí se dirigieron hacia Río de Janeiro con el mismo sueño y mensaje: “Con el fortalecimiento de habilidades y el conocimiento mecánico, muchas mujeres sentirán plena libertad y podrán recorrer su país en bicicleta u otros países como lo hicimos nosotras”.
Curvas en Bici surgió en 2017 en Bogotá, con la misión de compartir experiencias sobre ciclismo, saberes sobre mecánica, conducción, infraestructura vial en ciudades, tránsito y seguridad, además de concebir a la bicicleta como vehículo sustentable que, además de contribuir al cuidado del medioambiente, ayuda a preservar la salud en diferentes aspectos como la prevención del sobrepeso y el sedentarismo.
Esta organización de mujeres, que cuenta con ocho años de antigüedad, realiza un viaje nacional anualmente y hasta el momento concretaron dos experiencias internacionales, la primera fue hacia Europa y en esta oportunidad la travesía sudamericana Bolivia-Argentina-Brasil.
“Como esto es un viaje que se hace en equipo decidimos visitar estas dos maravillas, que son el Salar de Uyuni y las Cataratas del Iguazú. Fue una decisión en consenso, con votaciones, evaluando pros y contras: cómo llegar, qué tan fácil iba a ser y de acuerdo a ello lo hicimos. Ya estando acá nos dimos cuenta de que no nos equivocamos y que realmente son dos maravillas y nos sentimos muy afortunadas de haberlo logrado en bici”, describió en una entrevista telefónica con La Voz de Misiones Mayra Torres, integrante de Curvas en Bici.
El viaje inició el 21 de enero en Bolivia y estuvo planeado desde hace un año y medio: “Ese es el tiempo que nos ha tomado planificar cada paso, cada sitio, la ubicación, dónde pedalear y cómo hacerlo. Nuestro viaje tenía tres puntos principales, el primero fue conocer el Salar de Uyuni, el cual nos llevó a tomar varios buses y vuelos durante un día, después estuvimos en el salar y en la noche volvimos a retomar nuestro viaje con otros buses hasta llegar a Corrientes, Argentina”, añadió Sofía Carrillo, miembro de la misma organización.
Al llegar a Corrientes, se dirigieron a la empresa donde compraron las bicicletas para esta travesía. Una vez en el lugar, las armaron, agruparon, empacaron y salieron a bordo de las mismas rumbo a la ciudad de las Cataratas.
“Fueron 7 etapas en 11 días porque nosotras tomábamos días de descanso también, entre cada tres o cuatro etapas a fin de recuperar el cuerpo, conocer los sitios, compartir con la gente y todo lo que conlleva un viaje de esta magnitud. Finalizando, llegamos a Iguazú, conocimos las Cataratas, tanto del lado argentino como del lado brasileño y después de esto la idea fue continuar el viaje hacia Río de Janeiro, allí vamos a participar del Festival del Río y conocer cómo es la ciudad”, continuó Carrillo.
Desde Corrientes capital pasaron por Itatí, Itá Ibaté, Ituzaingó, Posadas, Gobernador Roca, San Ignacio, Puerto Rico, Eldorado y Puerto Iguazú. “Conocimos el lado argentino de las Cataratas y fue algo impresionante. Previamente, en Gobernador Roca hicimos un descanso y aprovechamos para ir a San Ignacio y conocer las ruinas jesuíticas”.
“ Para el equipo, nosotras venimos de Colombia, y estamos acostumbradas a pedalear en superficies no tan planas como las que transitamos en Corrientes, entonces, siento que físicamente nos ayudaba más el tipo de geografía en Misiones que tiene más subidas y bajadas y eso hizo más divertido el trayecto”, detalló Torres.
“Las casas que hay alrededor de la carretera tipo chalet con los pinos, el cielo azul… era muy bello. También por la calidad de las personas, siempre nos recibieron bien, cuando tuvieron la posibilidad de regalarnos agua o hielo lo hicieron y nos expresaron que nos admiraban, porque no mucha gente lo hacía… entonces fue muy lindo”, agregó la ciclista.
Por su parte, Carrillo hizo hincapié en lo que significa ser mujer y atravesar largas distancias sobre dos ruedas: “ que podemos disfrutar de un país y un medio de transporte diferente, que ".
En ese mismo sentido, recordó: "En los puestos de Gendarmería las mujeres nos miraban con felicidad, quizás por ver que alguien decidiera recorrer sus carreteras de esta forma. Se sentían representadas a través de nosotras, lo mismo en Colombia, . Ese es el mayor significado, el empoderamiento de la mujer en el mundo y la posición de la mujer en los diferentes lugares de Suramérica”.
Durante el año y medio de preparación y planificación del viaje, vendieron productos para recaudar fondos y poder costear la travesía, a su vez, contaron con el apoyo de marcas patrocinadoras de Colombia que les brindaron tanto financiación como también elementos útiles para la ruta.
También, obtuvieron un descuento significativo en la compra de bicicletas, lo que les facilitó adquirirlas. A su vez, cada una tenía su dinero personal y familiar para cubrir gran parte de los gastos.
Si bien dentro de la organización no cuentan con integrantes argentinas o misioneras, durante el transcurso de la travesía lograron intercambios con algunas mujeres a quienes brindaron información sobre las actividades y talleres realizados en Bogotá.
El intercambio no se produjo solamente con mujeres transeúntes sino con miembros de la comunidad mixta Ruedas Libres, abocada al ciclismo y la motivación. “Puntualmente en Posadas nos encontramos con Elías, líder de la organización , quien muy amablemente nos enseñó algunas cosas frente a las dinámicas de algunos ciclistas en su territorio, y adicionalmente nos acompañó hasta Gobernador Roca, nuestra cuarta etapa”, señaló , fundadora de Curvas en Bici.
“ en ciertas agrupaciones mixtas en las que algunos hombres tienen segundas intenciones al participar de estos espacios con mujeres. Por esto, él suele realizar esfuerzos brindándoles acompañamiento a las mujeres y orientándolas en cómo empezar estas salidas. De hecho, hace salidas con un nivel menos exigente para quienes se están iniciando y de esa manera busca fortalecer la participación femenina dentro de esa organización”.
Según su relato, la admiración por la travesía en bici comandada por mujeres fue a primera vista, mientras a su paso dejaban stickers de a lo largo de la ruta 12 en Misiones: “. Se quedaban muchas veces observándonos y observando nuestra dinámica, como también algunas niñas que sintieron curiosidad por lo que nosotras hacíamos mientras estábamos detenidas descansando, ajustando o despinchando ruedas. Eso también generó un impacto muy positivo, al igual que la relación con otras mujeres”.
Sin embargo, también recordaron las experiencias que generan temores y al mismo tiempo contribuyen a estar siempre alerta: “Compartimos con otras personas nuestra felicidad y placer por hacer este tipo de travesías en bicicleta, y aunque sabíamos que hay ciertos riesgos en la carretera -debido a las velocidades de los vehículos- al salir en grupo y al ver a tantas mujeres unidas frente a este propósito, sabemos que , además de otros temas asociados a la vida en la vía en el momento de conducir”.
Sobre lo que recordó: "Tuvimos algunos pequeños sustos con un par de vehículos que nos pasaban muy cerca y de hecho hubo un camión de carga pesada desde una distancia muy cercana, empezaba a pitar muy fuerte al grupo, lo que hizo que literalmente tengamos que salir de la carretera”.
En cuanto a la infraestructura vial observada en Misiones, expresaron: “Argentina no tiene subidas tan significativas como las tiene, por ejemplo, Colombia. Si es viable, , de manera que los usuarios sean más compartidos, y sobre todo, quizá una posible ”.
Sobre este cambio, añadieron que “, como lo es el sobrepeso, el sedentarismo, entre otras tantas que a nivel mundial sabemos que suceden. Esto puede ser una muy buena alternativa para la comunidad en general en Argentina”.
Con el objetivo de inspirar a otras mujeres y replicar la experiencia en otros puntos del mapa, Carrillo concluyó: “Creemos que las mujeres, al momento en que se les brinda ciertas herramientas como lo es el conocimiento mecánico, el fortalecimiento de habilidades; Lo seguiremos haciendo en Colombia y otras partes del mundo para ser más mujeres en bici y ”.
La corporación Curvas en Bici se originó en Bogotá, Colombia, en el año 2017. En ese entonces organizó la propuesta bajo la experiencia de ser guardiana de la ciclovía en esa ciudad.
“, y paralelamente estudiaba Trabajo Social, así que, desde el enfoque profesional también se logra estructurar parte de la organización”, añadió Sánchez en conversación con LVM.
Desde sus comienzos hasta la actualidad,
Adicionalmente, cuentan con un equipo de trabajo conformado por 35 voluntarias que acompañan a las mujeres en cada salida, en sus diferentes niveles y exigencias.
A su vez, la organización consta de zonas que divide a la comunidad por sectores y comités, en los que abordan diferentes temáticas como y presentación de
A lo largo y ancho del país reúnen alrededor de 100 mujeres que se benefician de estas actividades que son presenciales y también cuentan con espacios virtuales encaminados al bienestar, como lo es: la