Inició escuela ambulante en basural y hoy asiste a chicos de Misiones
Caminos de Tiza, es una escuela ambulante que recorre distintas localidades de Misiones para llegar a chicos excluídos de la educación y del sistema de salud.
“Encontrar niños trabajando y viviendo en la basura, en zonas de analfabetismo fue el disparador”, dijo Julio Manuel Pereyra, profesor y autor de la iniciativa, a La Voz de Misiones.
La escuelita nació hace ocho años en un basural de Corrientes y se fue expandiendo, hasta que la Opy pytá- tierra colorada- misionera cautivó a Julio, quien decidió radicarse en Puerto Rico, para asistir a niños con discapacidad y sin discapacidad de la provincia.
“Lo que hago es apoyo escolar, alfabetización, Educación Sexual Integral (ESI) y todo lo que es estimulación temprana y psicomotricidad”, comentó a LVM el profesor oriundo de Uruguay.
En esa línea, Pereyra explicó que se aboca “particularmente en gurises que no tienen ningún tipo de prestación. Especialmente en lo que son las zonas de los barrios vulnerables o las colonias rurales”.
En el caso de Misiones, hace cuatro años el profesor trabaja en comunidades mbya. “Tengo 364 gurises”, detalló y añadió que se desplaza por la provincia “solo, pero articulo con otras propuestas, por ejemplo, en Andresito trabajo con el Centro Integrador Comunitario y con la Escuela Intercultural Bilingüe”.
Asimismo, aclaró que su tarea sienta sus bases en la “pedagogía de la emergencia” y lo que enseña “no son contenidos escolares, les enseño potabilización del agua, prevención de la ura, cómo sacarse piques, cómo evitar pulgas y garrapatas; todo lo que es el tema de pediculosis y los piojos, la prevención de incendios y cómo prevenir accidentes”.
Es decir que “es atención primaria a la salud desde la educación”, simplificó el joven de 37 años.
Pereyra puntualizó que en la tierra colorada “hay serias falencias, tanto en educación especial como en el Consejo Provincial de Discapacidad”.
Y señaló que “hay derechos que no se están garantizando. Gurises sin certificados de discapacidad, sin prevención, sin acceso al material ortopédico y terapéutico”.
Cuando se encuentra con casos en los cuales los derechos de los niños son vulnerando, “lo que hago es elevar documentos formales de pedidos de asistencia o denuncia de la situación, a los Consejos Municipales de Discapacidad, eventualmente a Desarrollo Social”.
Luego de un tiempo “prudencial” de haber hecho las denuncias correspondientes, “lo hago público, nunca en formato de escrache, sino que mientras se trabaja se pone en qué situación está la criatura y finalmente empiezo a compartir los documentos que presenté y que nunca fueron atendidos”.
Actualmente, Caminos de Tiza se sustenta en base a donaciones, “no económicas”, sostuvo Julio y añadió que se necesita: “Material terapéutico, pedagógico y alimentario”.
Número para ayudar: 3794935953