Luisina Aguirre, la marina posadeña que forma parte de una misión antártica
De la tierra colorada al continente blanco. Luisina José Aguirre, una marina posadeña de apenas 25 años, es parte de la Campaña Antártica de Verano (CAV) y actualmente navega por los mares más australes del mundo a bordo del mítico rompehielos ARA Almirante Irízar.
La historia de Luisina marca que se anotó a la Armada de la República Argentina en 2016, junto a otros seis compañeros, pero fue la única que quedó seleccionada. Desde ahí, su vida cambió por completo.
Corría el año 2016 y “para mamá fue muy difícil que yo me vaya de casa porque siempre trató de tenernos cerca y esperé hasta cumplir los 18 años. Pero sé que soy su orgullo porque siempre me lo dice”, contó Luisina desde el continente blanco para Mar Adentro – Gaceta Marinera.
Hoy en día, la joven es Cabo Primero de Mar y se encuentra en la Antártida como parte de la CAV, misión que comenzó en diciembre de 2022 cuando el ARA Almirante Irízar zarpó desde Buenos Aires con un total de 310 personas, entre ellos 90 científicos.
Según repasó, es la tercera vez que viaja a la Antártida, por lo cual a sus jóvenes 25 años ya cuenta las enriquecedoras y extremas experiencias de cruzar el turbulento Pasaje Drake y navegar por los mares de Weddell y de Bellingshausen.
Este año, a su hoja de ruta le sumó más historia, ya que recorrió la bahía Vahsel, que se encuentra a unas 8 millas náuticas (aproximadamente 15 kilómetros) de la Base Antártica Conjunta Belgrano II, la más austral del país y la tercera más austral de las bases permanentes del planeta.
“Creo que las cosas pasan por alguna razón; nunca conocí algo así, y no había soñado en conocer la Antártida, que es hermosa. Espero vivir muchas más experiencias como esta y ojalá navegue en la fragata ARA Libertad”, agregó Luisina en la misma entrevista.
Durante estos años, vivió momentos significativos que marcaron el gran cambio que tuvo en su vida. Dejar atrás los 40° grados habituales de Misiones para conocer la nieva, pisar el hielo de la bahía Vahsel con el rompehielos embicado de fondo, volar en helicóptero, conocer la Base Antártica Carlini y estar con los pingüinos, enumeró.
Al regresar del continente blanco, la joven misionera ya sabe qué le depara el futuro inmediato. Su siguiente destino será la Base Naval Puerto Belgrano, en el buque multipropósito ARA Punta Alta, pero la visita a su Posadas natal no escapa de su agenda y espera el momento de reencontrarse con su familia: “Ellos siempre me están esperando”, sostuvo.
Confiesa que extraña la tierra colorada, pero encuentra en la cocina una conexión con la tierra colorada: “Hay muchas comidas que me recuerdan a Misiones, como cuando hicieron locro a bordo; y cuando puedo y consigo los ingredientes, suelo hacer chipa, sopa paraguaya, empanadas y las comidas a base de maíz que hacemos allá”, recordó, siempre en diálogo con Mar Adentro.