Médica misionera voluntaria en África: "Me volví a enamorar de la profesión"
Belén Encina es una médica posadeña que hace diez años migró a España para terminar su especialización en Terapia Intensiva. Luego de finalizar sus estudios, se radicó en España, más precisamente en Girona, a unos 8 kilómetros de Barcelona, donde comenzó su carrera profesional.
Recientemente, la misionera de 35 años tuvo su primera experiencia como voluntaria en Zanzíbar, una isla ubicada en el continente africano, que está bajo la órbita de Tanzania, conocida mundialmente por ser el lugar de nacimiento del cantante Freddie Mercury.
En comunicación telefónica con La Voz de Misiones, desde su casa en el país europeo, Belén detalló los pormenores del viaje que, según contó, le devolvió el amor por su profesión, luego del desánimo sufrido por el trato que recibieron los agentes sanitarios durante la etapa más crítica de la pandemia de Covid-19.
Una iniciativa
“A mí me resultaba muy curioso”, contó Encina a LVM y sostuvo que la iniciativa del viaje a África surgió de su pareja, Marc Morales Codina: “Él también es médico y desde chiquitito su familia estuvo ligada a distintas ONG de cooperación internacional, entonces cada tanto en su vida fue haciendo estas cosas”.
Fue así que, el pasado 16 de septiembre, los dos profesionales desembarcaron como voluntarios en el Hospital Mnazi Mmoja, de Zanzíbar, por medio de la Fundación Neurocirugía Educación y Desarrollo (NED).
“Fuimos a un hospital que tiene sanidad pública, pero claro que las condiciones son mucho más deficitarias de las que hay en España, incluso más deficitarias de las que hay en algunas zonas de Argentina”, comentó Belén.
En esa línea, detalló que “en teoría” el nosocomio “era uno de referencia en Zanzíbar”, pero no cuenta con toda la infraestructura tecnológica para el área de Terapia Intensiva. También carece de insumos y materiales debido a la situación política de la isla.
“Zanzíbar es una isla que pertenece a una confederación de islas, pero son como un Estado independiente, que finalmente pertenecen a Tanzania, que es el Estado en el que está en el continente”, explicó la médica.
Debido a esa situación geográfica, "están un poco más desprovistos de recursos porque no están en el continente en sí. La realidad es que en cuestiones de materiales, el hospital es muy pobre. También lo que nos sorprendió es que la parte formativa del personal tenía muchas carencias”.
En cuanto a la labor que realizó durante el mes de octubre en el hospital africano, la doctora detalló que la tarea principal fue "la educación del personal sanitario, también hicimos asistencia médica, pero nuestra ayuda era más directa y tenía que ver con la educación a los médicos y enfermeros del lugar".