Profe obereño cumplió su sueño de sobrevolar las Cataratas con su dron
El misionero Horacio Kronbauer (32) cumplió su sueño de sobrevolar y registrar, con su dron "Rodolfito", una de las siete maravillas del mundo: las Cataratas del Iguazú.
Horacio es oriundo de Oberá, director y profesor de geografía hace diez años en el Bachillerato Pedagógico 1 de Guaraní. Desde 2022 recorre la provincia, junto a su esposa, para mostrar los distintos puntos turísticos a través de imágenes, reels y tomas de video sin fines de lucro.
Si bien el fotógrafo había sobrevolado distintos parques provinciales con su dron, como los Saltos del Moconá, el Teyú Cuaré, Salto Encantado y del Peñón de Mbororé, en diálogo con La Voz de Misiones, el 22 de mayo confesó que su mayor sueño era registrar desde el aire las Cataratas del Iguazú.
El suceso con el que el profesor soñaba, y que marcó un antes y un después en su vida, tuvo lugar el 26 de agosto del corriente año.
"Gracias a la repercusión de la nota, mucha gente me escribió invitándome a recorrer sus localidades y tal fue el caso que gente de Iguazú que también se hizo eco", compartió Horacio.
Luego de cumplir con los diferentes requisitos solicitados por la administración del parque, como ser la contratación de un seguro contra responsabilidad civil y la inscripción del equipo en la Administración Nacional de Aviación Civil (Anac), pudo cumplir con su objetivo.
Asimismo, aclaró que la licencia de pilotaje no fue necesaria debido a que "el dron es un equipo que pesa 249 gramos y lo uso de manera recreativa".
Gracias a eso, los tiempos fueron más rápido. Caso contrario, hubiese tenido que realizar el curso en Buenos Aires o Rosario, el cual, contó Horacio, "es muy costoso y se rinde de manera presencial".
Una vez obtenida la autorización, comenzó a tratar con la administración nacional del parque, bajo la coordinación de los guardaparques, con quienes acordó su visita para el sábado 26 de agosto.
Horacio arribó a las Cataratas del Iguazú a las 6 de la mañana, acompañado por su esposa: "Fue un día de muchas emociones encontradas. Filmé el amanecer y el atardecer. Todo el día estuve dentro del parque nacional", contó el profesor de geografía.
"Me recomendaron hacerlo al finalizar la jornada cuando se retiraban todos, porque justamente la autorización estipula que no haya personas en las pasarelas", añadió.
De acuerdo al fotógrafo, la altitud máxima permitida era de 120 metros y, pese a haber un poco de viento, las condiciones climáticas estuvieron a favor.