Reparan legajo de universitario misionero víctima de la dictadura en La Plata
Héctor Araujo era misionero. Tenía 23 años. Estudiaba medicina en La Plata y el 22 de diciembre de 1976 fue acribillado a balazos durante un operativo militar. Para la Universidad, El Negrito o El Misio, como lo conocían, quedó como uno de los tantos jóvenes que abandonan los estudios, pero ayer su legajo fue reparado y ahora figura como un estudiante cuyo futuro fue frustrado por las balas de la dictadura militar.
El acto de reparación se llevó adelante ayer, en la misma casa de estudios donde Araujo cursó cinco años de carrera. En la ceremonia, la universidad, en cabeza de su presidente, Martín López Armengol, se entregaron otros 157 legajos reparados correspondientes a estudiantes, docentes, no docentes y graduados que fueron víctimas del terrorismo de Estado.
Araujo era oriundo de Oberá. En 1971 se inscribió en la Facultad de Ciencias Médicas en La Plata y cursó hasta quinto año. En paralelo, militaba en la Juventud Peronista y para 1976 ya era parte de la organización Montoneros.
El 22 de diciembre de ese año fue acribillado en la vía pública junto a su compañero Miguel Ángel Sotelo Castro.
Para ese entonces, el misionero estaba en pareja con Mecha, a quien conoció durante sus años de estudio y con quien esperaba una niña que nació apenas un mes después, el 15 de enero de 1977. Fernanda nunca conoció a su padre, pero tampoco nunca desconoció su historia y ayer estuvo presente en el acto de reparación.
"Fue un acto muy emotivo. Está bueno ahora que el legajo indique que mi papá no fue un alumno que de un día para el otro dejó de estudiar, si no que fue una persona que la dictadura militar hizo que se trunque sus estudios. Mi papá llegó hasta quinto año, pero no se recibió porque lo mataron", expresó Fernanda en diálogo con La Voz de Misiones.
La mujer, hoy de 45 años, añadió que "hasta el día de hoy me emociono y lloro por el tema. Es una herida que no va a cerrar, pero sí me gusta que existan estas pequeñas reparaciones".
"La reparación también es importante porque nosotros encontramos cuatro pilares en lo que es la cuestión estructural del terrorismo de Estado: la Memoria, la Verdad, la Justicia y también la Reparación", concluyó el legislador misionero también vinculado organismos de Derechos Humanos.