Tras el accidente del Kruse, su mamá está en coma y su papá "vive llorando"
Hace dos meses y medio, Viviana Medina Garcete, de 66 años, ingresó al área de terapia intensiva del Hospital Escuela de Agudos Dr. Ramón Madariaga en coma inducido, como una de las víctimas del despiste del colectivo de la empresa Kruse, que ocurrió a la altura del kilómetro 1.406 de la ruta nacional 12, en Gobernador Roca.
Ese 23 de septiembre, Viviana viajaba junto a su esposo, Esteban Fariña, de 74 años, desde Montecarlo hacia Candelaria. A diferencia de la mujer, las lesiones que sufrió Esteban fueron leves y hoy aguarda que su querida esposa salga de la UTI.
En diálogo con La Voz de Misiones, Fermina Fariña, hija del matrimonio, relató el duro momento por el que está atravesando la familia: “Estamos viviendo el día a día, como podemos, es muy doloroso para todos nosotros”.
Con respecto a si tuvieron algún acompañamiento, Fermina dijo que: “De la empresa nadie se acercó, ni del gobierno. El diputado Julio 'Chun' Barreto fue el único que nos acompañó desde el día uno, pero después ni el intendente de Montecarlo –Jorge Lovato-, que es donde viven mis papás, se solidarizó”.
La apostoleña comentó que con sus hermanos y allegados se enfocaron durante este último tiempo en hacer todo lo necesario para que su papá pueda superar los traumas que le género el siniestro y que su mamá se recupere y le den el alta.
“No pensamos en reclamar asistencia porque siempre salimos adelante solos, ellos nos criaron así, pero lastimosamente nunca contamos con la ayuda del gobierno”, sostuvo la mujer.
Asimismo, Fermina relató a LVM que el estado de salud de Viviana es crítico, debido a que producto del choque “tiene respirador porque se le perforó el pulmón en el accidente y los pulmones están colapsados. Está en coma inducido, el viernes tuvo un paro cardiorrespiratorio y ahora de a poco le están sacando los sedantes”.
Para cubrir los gastos que conlleva que la mujer esté internada, y debido a que toda su familia es del interior, los hijos y parientes organizaron una rifa hace una semana. Y no descartan volver hacerlo en caso de que necesiten nuevamente fondos para estar acompañando a su progenitora.
El día del horror
Desde el siniestro que se cobró la vida de tres personas y donde hubo varios heridos de gravedad, Esteban no puede olvidar el terrible momento por el cual atravesó: “Vive llorando, no duerme bien y hay días en los que ni siquiera quiere comer”, contó angustiada su hija.
Además, se suma a sus recuerdos el hecho de que su mujer, con la que está casado hace 45 años, siga grave en el Madariaga: “Él se larga a llorar y se pregunta por qué no le tocó a él y no a mi mamá”, dijo Fermina.
de la empresa Kruse que despistó en septiembre.