Refugiado de Sudán del Sur ganó el premio al mejor estudiante del mundo
Se conocieron los resultados del Chegg.org Global Student Prize 2023 y el ganador de los 100.000 dólares resultó Nhial Deng, un joven de 24 años oriundo de Sudán del Sur, quien de esa forma se convirtió en el mejor estudiante del mundo, en un evento en el que la misionera Victoria Rojas se ubicó entre los 10 mejores.
La resolución del concurso, organizado por la Fundación Varkey, se conoció ayer en la página web oficial, desde donde postularon que el reconocimiento “se otorga a un estudiante excepcional que haya tenido un impacto real en el aprendizaje, las vidas de sus compañeros y la sociedad”.
En este sentido, detallaron que Deng “empoderó a más de 20.000 refugiados en el campo de refugiados de Kakuma en Kenia”, lo cual realizó “a través de programas de consolidación de la paz, educación y emprendimiento, además de crear un espacio seguro para que los jóvenes se recuperen de su trauma”.
Periodista y refugiado
Actualmente, Nhial es estudiante de periodismo, profesión de la que se enamoró desde muy pequeño, cuando vivía en una pequeña aldea del oeste de Etiopía, en el este de África.
“Hasta los 11 años, la infancia de Nhial fue relativamente tranquila”, comentaron y agregaron: “Iba a la escuela por las mañanas y jugaba en el río con otros niños por las tardes”.
“Su padre era dueño de una pequeña radio y los hombres del barrio se unían a él por las tardes para escuchar, analizar las noticias y discutir los asuntos mundiales. Nhial imitó a los presentadores de noticias y este fue su primer indicio de convertirse en periodista”, recrearon los organizadores del premio.
Sin embargo, en 2010, “los disparos anunciaron el ataque de una milicia y Nhial tuvo que huir cuando el pueblo fue incendiado”.
Fue así que, dos semanas más tarde, “después de un viaje traumático con otras personas de la aldea, llegó al campo de refugiados de Kakuma en Kenia”, donde Nihal vivió durante una década.
En ese marco, el joven estuvo separado de sus padres y de sus seis hermanos durante 12 años, “una pérdida aplastante a una edad tan temprana”.
A través del programa de protección infantil del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), Nhial fue asignado a una familia de acogida y encontró consuelo y esperanza en la escuela, donde creó un club de periodismo.
Además, fundó los Embajadores de la Paz de Jóvenes Refugiados, “una iniciativa liderada por jóvenes que trabaja en la consolidación de la paz, el empoderamiento de los jóvenes y el emprendedurismo social”.