El ex futbolista británico Steve Hodge, finalmente, accedió a desprenderse de la mítica camiseta azul con el N° 10 con la que Diego Armando Maradona jugó contra Inglaterra en el Mundial de México, el 22 de junio de 1986 en el Estado Azteca.
La prenda, con la que el astro argentino marcó los dos tantos contra los ingleses, el de la “Mano de Dios” a los 51 minutos, y el segundo, considerado el mejor gol de la historia del fútbol, 4 minutos después, será subastada en la famosa casa Sotheby’s de Londres con una base de U$S 5,3 millones.
Según publicó el diario británico
The Guardian, la casaca será subastada entre el 20 de abril y el 4 de mayo
"Soy el orgulloso propietario de esta prenda desde hace más de 35 años, desde que Diego y yo nos intercambiamos las camisetas en el túnel después del famoso partido", contó Hodge. "Fue un privilegio absoluto haber jugado contra uno de los más grandes y magníficos jugadores de fútbol de todos los tiempos", dijo el ex jugador inglés en declaraciones que recoge la agencia de noticias
Télam.
Brham Wachter, directivo de Sotheby's, dijo a la cadena
CNN que "esta es una camiseta histórica porque es la del gol de 'la mano de Dios', algo que marca un momento singular, no solo en la historia del deporte, sino en la historia del siglo XX".
Wachter agregó que se espera que la camiseta del
Diez argentino desafíe a la casaca de Babe Ruth, de los Yankees de Nueva York, que hasta ahora es la "más cara vendida en una subasta", con el récord de US$ 5,64 millones.
Esta la primera vez que la camiseta sale al mercado, después de haber estado expuesta en el Museo Nacional del Fútbol de Manchester.
Remeras de repuesto
La camiseta azul que la selección argentina vistió en el histórico juego ante los ingleses tiene también una historia aparte, que ubica a Carlos Salvador Bilardo, el DT de aquel equipo Campeón del Mundo, en el centro de la escena.
Increíblemente, la casaca azul utilizada ese mediodía en el Azteca no formaba parte de la indumentaria llevada por la comitiva argentina a México, sino que fue adquirida de emergencia en una tienda de artículos deportivos del DF por pedido de Bilardo, que quería evitarle a sus jugadores sufrir el rigor del verano mexicano, y porque solo habían llevado desde Buenos Aires una única muda alternativa a la albiceleste tradicional.
Luego del partido de octavos ante Uruguay, la mayoría de los futbolistas argentinos habían cambiado sus remeras con sus pares uruguayos. Diego Maradona lo había hecho con Enzo Francescoli, e insólitamente, el equipo se había quedado sin camisetas de repuesto para jugar contra Inglaterra.
Un día antes del partido, Rubén Moschella, empleado de la AFA salió a recorrer locales de la capital mexicana enviado por Bilardo. Moschella recorrió seis locales y compró casacas de muestra para enseñárselas al técnico.
La leyenda cuenta que cuando Bilardo analizaba las prendas traídas por Moschella, pasó por el lugar Diego Maradona, quien consultado por el técnico escogió una y dijo: “Qué linda esta camiseta. Con esta le ganamos a Inglaterra”.
Acto seguido, Bilardo reclutó un ejército de mujeres mexicanas, que usualmente hacían la limpieza de las instalaciones donde se hospedaba la selección argentina, y las puso a coser los escudos de la AFA y los números.
La escena quedó registrada fortuitamente por una cámara que había comprado Néstor Clausen en el centro comercial Perisur, del DF, y con Julio Olarticoechea como camarógrafo.
En las imágenes, Jorge Burruchaga le habla a la cámara: “Esto es increíble. Falta un día para jugar contra Inglaterra y estas mujeres nos están arreglando las camisetas”.