Elecciones 2025: crisis de candidatos y la operación outsider
Por: Fernando OZ
@F_ortegazabala
A once días del inicio formal de la campaña electoral, uno de los principales inconvenientes que enfrentan los partidos y alianzas que competirán en las elecciones del 8 de junio es que no consiguen candidatos. No es el Cantón, lo del descredito de los políticos es una tendencia mundial y es tan alta que académicos de toda talla ideológica alertan sobre el deterioro del sistema democrático. Sí, es mucho.
El desinterés de la ciudadanía que se leía en las encuestas que desde diciembre pululan en el Cantón, se refleja al momento de cerrar las listas. El problema, como casi siempre sucede, aumenta cuando nos alejamos de la órbita del poder. En algunos municipios el armado de sublemas termina siendo una cuestión de negocios: Acepto ir en el tercer puesto de concejal en una lista que no tiene ninguna posibilidad de llegar a ningún lado por tanta plata, por tal negocio, por una recategorización o por un simple ‘hoy por ti, mañana por mí’, en el mejor de los casos.
Pese a esa problemática que afecta a todas las fuerzas políticas, la oposición en Misiones no tiene ninguna alternativa de obtener una victoria. El Frente Renovador de la Concordia llega sólido, con un proyecto probado en gestión y que, hasta el momento, demostró adaptabilidad a los tiempos políticos de un país que pareciera sufrir de bipolaridad. Pese al enojo social que marcan las encuestas, el electorado del Cantón se vuelca a la renovación, a pesar del bajo conocimiento de sus principales candidatos, cuando saca la cabeza afuera de la provincia y piensa dos minutos en sus propios intereses.
En el peor de los escenarios, de las veinte bancas que están en juego en la Cámara de Representantes, el oficialismo retendrá nueve y la fragmentada oposición tendrá que repartirse las once restantes. Así sucedió en las elecciones legislativas del 13 de junio de 2013. Los renovadores se enfrentaron al kirchnerista Frente para la Victoria, al peronismo anti K, a los radicales, a los entonces novatos del PRO y a un puñado de alianzas circunstanciales en su contra. Ese año ganaron con el 30,9 % de los votos. En la oposición la cosecha mayor la obtuvo el radicalismo, que se quedó con cinco bancas tras obtener el 17%. Pero el voto que realmente se hizo notar fue el que manifiesta el enojo del electorado, el Blanco: 8,2%.
Todo indicaría que este año será el partido político de moda, La Libertad Avanza (LLA), quien se quede con la mayor porción del voto opositor. ¿Podrá obtener más bancas que el radicalismo en 2013? Es muy poco probable, a la luz de las más recientes encuestas de opinión pública.
Tal vez, en ese estudio se encontraba el trasfondo de una estrategia mucho más amplia que incluía a todo el arco opositor. Pero, como ya sabemos, en política, más en época de contienda electoral, no existen las “casualidades” inocentes. Activar se desgranó y la idea de unir a la egoísta oposición quedó en una encuesta telefónica.