La melodía libertaria y el riesgo del precipicio
Por: Fernando OZ
La radiografía más actualizada de la realidad política del país se la pudo ver durante la sesión del jueves último en la Cámara alta del Congreso. Ese día, el presidente Javier Milei quedó a un voto de ser esquilmado por una comisión investigadora, en el marco del Criptogate, el caso que lo envuelve en una estafa millonaria con la criptomoneda $Libra. Lo salvó el voto de un grupo de senadores radicales, del Pro, y de los que dependen de gobernadores aliados.
Los senadores misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut no votaron a favor de la comisión investigadora, pero tampoco en contra, directamente se fueron del recinto antes de la votación y sin decir una palabra. Hubo varias lecturas al respecto. “No nos vamos a sumar al oportunismo berreta, que haga lo que tenga que hacer la Justicia”, dice una voz que se sienta en la mesa de análisis que lidera Carlos Rovira, donde las relaciones políticas con la Casa Rosada siguen enmarcadas en “la importancia de la gobernabilidad”, para poder “dar cumplimiento al mandato otorgado por el soberano”. La eliminación en el Senado de las primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), “una cruzada de la renovación”, es un ejemplo de ese pacto de gobernabilidad.
Fuera de ese ámbito selecto, visto desde otra torre de observación, la ausencia de los legisladores renovadores pareció un gesto de posicionamiento de cara a las próximas elecciones legislativas. Una comisión investigadora en el Senado en pleno año electoral hubiese sido mortal, en cambio, en la Justicia, ese tito de crisis puede hacer menos ruido. Con las defensas de su credibilidad en baja, debido a las sospechas del pago de coimas que comienza a rodear a su círculo más íntimo, Milei se encuentra atravesando una zona cargada de rispideces, con un frente judicial abierto y un pelotón de legisladores dispuestos a disparar cualquier juicio político en temporada electoral. En esa coyuntura, el Presidente sabe que necesita de los votos del misionerismo en el Senado. Y, aunque los libertarios hagan la mejor de las elecciones en octubre, Milei tendrá que recorrer el resto de su mandato con un Congreso sin mayorías propias.
En la misma sesión, seis senadores radicales se colocaron la peluca y se opusieron a la conformación de la comisión investigadora. , graficó uno de los legisladores cuando finalizó el debate. Mientras el presidente del bloque radical, , daba vuelta su postura en el recinto después de haber votado a favor del tratamiento del tema, el senador y presidente de la UCR, , acusaba sin medias tintas al jefe del Estado de y hasta lo consideró partícipe necesario del supuesto fraude.