Una primavera con frente de tormenta
Por: Fernando Oz
Mire usted, en esta provincia donde el río Paraná no solo arrastra troncos, sino también promesas rotas y discursos huecos, hablar de coherencia política es como buscar oro en el barro: se puede, pero uno se queda con las manos sucias y el bolsillo vacío. En el Cantón, quien no rema se ahoga y el que no cambia de remo, también. Por eso, la política local se ha convertido en una coreografía de contradicciones.
El panorama político advierte una primavera tormentosa. La devaluación de la marca La Libertad Avanza parece irreversible. Con el gobierno de Javier Milei a la deriva, el voto bronco definirá las elecciones legislativas de octubre. Por las calles porteñas se escucha “Karina alta coimera”, y los taxistas, mozos y encargados de edificios comienzan a repetir “que se vayan todos”.
En el Congreso, todos murmuran sobre posibles sucesiones de las que nadie quiere manifestarse en voz alta, al menos por ahora. Los más agoreros dicen que estamos frente a las puertas de una crisis similar a la del 2001; en los altos mandos de las fuerzas federales de seguridad prevén un estallido y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, lo sabe.
Lo de La Libertad Avanza es digno de una novela de naufragios: empezó como promesa de nuevas tierras y termina como botella lanzada al mar, esperando que alguien la lea.
Y mientras el gobierno nacional hace agua por todos lados, en el Cantón los renovadores, viejos lobos de río, huelen la tormenta y se acomodan bajo el mismo techo. Las encuestas, esos oráculos modernos tan precisos como una brújula sin norte, arrojan números parecidos en todos los despachos. En la vereda de enfrente, los opositores se lanzan al agua sin salvavidas, convencidos de que la fuerza de voluntad alcanza para cruzar a nado.
Ante semejante frente de tormenta, parece lógico que la intención de voto de los ciudadanos del Cantón se oriente a lo seguro: Oscar Herrera Ahuad. Las mediciones que manejan los coroneles renovadores son similares a las que tiene el jefe de los libertarios, el doctor Carlos Adrián Nuñez, sobre su escritorio, al lado del microgolf.
Dato: pese a su exposición desde las elecciones de junio, donde fue electo como diputado provincial, la imagen positiva del extenista y bróker de negocios bajó dos puntos. Mucho para tan poco tiempo, tal vez no sea él, sino el costo de llevar el estandarte del león. .